Los bonos petroleros venezolanos de Epstein

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Documentos publicados recientemente revelan que el empresario Francisco D’Agostino, que visitó la isla privada de Jeffrey Epstein, le aconsejó invertir en PDVSA, la petrolera estatal venezolana.

Banner: Jakub Porzycki/NurPhoto/NurPhoto via AFP

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Laura Weffer
OCCRP
Valentina Lares
OCCRP
David Gonzalez
OCCRP
11 de febrero de 2026

Documentos publicados recientemente muestran que Jeffrey Epstein compró bonos emitidos por Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA). El empresario Francisco D’Agostino, que Venezuela pidió en extradición por cargos de lavado de dinero y asociación delictiva, lo asesoró para estas inversiones. 

Correos electrónicos que son parte de los archivos que el Departamento de Justicia de Estados Unidos liberó recientemente, muestran que D’Agostino viajó a la isla caribeña de Epstein. Este lugar se encuentra en el centro de las acusaciones de tráfico sexual contra Epstein.

En la correspondencia entre ambos hombres, D'Agostino asesora a Epstein en la compra de bonos emitidos por PDVSA. 

Tras hablar de negocios con D'Agostino, que tiene la doble nacionalidad venezolana y española, Epstein compró a partir de 2012 al menos 4,5 millones de dólares en bonos petroleros. Los bonos vencían en 2015, un periodo en el que los ingresos petroleros de Venezuela se desplomaron, en medio de una caída en picada de la producción y la multiplicación de escándalos de corrupción en PDVSA.  

D'Agostino no respondió a las solicitudes de comentarios, que OCCRP le envió por correo electrónico y por teléfono a través de su asistente. OCCRP también mandó un correo electrónico a un abogado que representaba a D'Agostino en Italia, pero no recibió respuesta.

OCCRP no pudo obtener comentarios de PDVSA antes de la publicación.

“La pasé muy bien”

La relación de D'Agostino y Epstein no parece haber comenzado en una institución financiera o en una sala de juntas. Los correos electrónicos apuntan a su encuentro en una visita que D'Agostino hizo a la isla privada de Epstein en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Little Saint James, también conocida como “Little Saint Jeff’s”.

“La pasé muy bien en Little St Jeffery... y Jane, la gacela acuática, es realmente impresionante... qué chica tan guapa e inteligente”, escribió D'Agostino a Epstein en octubre de 2012.

“Disfruté mucho hablando contigo y me encantaría seguir explorando las diferentes posibilidades de ganar dinero juntos”, añadió D'Agostino en el correo electrónico. “Veo el comienzo de una divertida y duradera amistad”.

En octubre de 2012, D'Agostino propuso una serie de reuniones en Caracas, que sugiere que disfrutaba de excelente acceso a la élite política y económica de Venezuela.

Le dijo a Epstein que lo podía presentar a Baldo Sansó, asesor financiero de PDVSA y cuñado de Rafael Ramírez, entonces presidente de la petrolera estatal. OCCRP envió preguntas a una dirección de correo electrónico a nombre de Sansó, pero no recibió respuesta.

Antes de planear un viaje a Venezuela, Epstein parece haber preferido esperar el resultado de las elecciones presidenciales de octubre de 2012. Cuando D'Agostino le indicó que Hugo Chávez había ganado su cuarto mandato con un margen de 10 por ciento, Epstein respondió, conciso: “genial”. 

En otro correo electrónico de diciembre de 2012, D'Agostino mantiene a Epstein al tanto sobre la salud de Chávez, a quien le habían diagnosticado cáncer. Para ese momento se rumoreaba que estaba cerca de la muerte.

“Parece muy probable que a Chávez le queden unos seis meses de vida o menos”, escribió D'Agostino, añadiendo que la Constitución de Venezuela exigía la celebración de elecciones en un plazo de 30 días tras la muerte del presidente.

“Creo que hay una probabilidad muy alta de que alguien del movimiento de Chávez, pero menos radical, gane las elecciones”, predijo.

Mientras la incertidumbre política se extendía por Venezuela en enero de 2013, Epstein le volvió a ofrecer recibirlo en su isla privada: “visita cuando quieras”. 

D'Agostino respondió: “Por cierto... ¿cómo está mi gacela acuática?”. Epstein respondió que estaba “aquí y desnuda”.

Chávez murió el 5 de marzo de 2013. Su fiel seguidor, Nicolás Maduro, ganó las elecciones al mes siguiente. No es claro si Epstein llegó a realizar la visita prevista en Caracas.

Mayor exposición

En los dos años posteriores a esos intercambios de correos electrónicos, Epstein aumentó su exposición al sector petrolero venezolano, realizando pedidos directos para compras adicionales de bonos de PDVSA.

Mientras tanto, la industria sufrió una fuerte picada.

Los ingresos petroleros de Venezuela cayeron un 40 por ciento  entre 2014 y 2015, supuestamente por los bajos precios. Con el paso de los años, PDVSA se vería gravemente afectada por la corrupción, que diezmó la industria petrolera venezolana. Estados Unidos impuso sanciones a todo el sector petrolero en 2019.

Ese mismo año, Epstein fue detenido por delitos federales de tráfico sexual y más tarde lo encontraron en su celda de la cárcel de Nueva York ahorcado, una muerte que se dictaminó como suicidio. Los fiscales estadounidenses se disponían a juzgarlo por presuntamente abusar de decenas de niñas menores de edad en sus casas y en otros lugares. Se había declarado inocente.

El propio D'Agostino fue objeto de escrutinio en los años posteriores a su contacto con Epstein y tras su muerte.

Una de las personas influyentes a las que sugirió presentar a Epstein fue su supuesto socio comercial Alejandro Betancourt López, cofundador de Derwick Associates. Derwick recibió contratos del estado venezolano para construir centrales eléctricas sin pasar por un proceso de licitación competitivo, según publicó OCCRP. Según Transparencia Venezuela, Derwick cobró un sobreprecio de 2.900 millones de dólares.

Betancourt no respondió a una solicitud de comentarios, pero en 2021 le dijo a OCCRP que era inocente de las acusaciones de corrupción que se le imputaban.

El 6 de noviembre de 2012, D'Agostino le escribió a Epstein: “Alejandro Betancourt, mi socio comercial, y yo estamos disponibles para reunirnos con usted el lunes 19 de noviembre ¿Almorzamos? ¿En su casa?”.

En varias demandas, D’agostino aparece como una figura clave en las operaciones de Derwick. Una de estas fue presentada en 2013 por el lobista de Washington y ex embajador de Estados Unidos en Venezuela, Otto Reich. En la demanda civil, Reich lo acusó a él y a otros ejecutivos de soborno y extorsión en relación con los contratos energéticos. Ese caso fue desestimado en un tribunal estadounidense por falta de jurisdicción.

D'Agostino ha negado sistemáticamente haber ocupado un cargo en Derwick y no ha sido acusado ni condenado por el presunto fraude. En 2024, medios indicaron que la Audiencia Nacional de España abrió una investigación sobre antiguos ejecutivos de Derwick —entre ellos D'Agostino— por el presunto fraude financiero, en el que estaban implicadas empresas españolas.

D'Agostino fue sancionado por el Tesoro de los Estados Unidos en 2021 por “vínculos con una red que intentaba evadir las sanciones de los Estados Unidos al sector petrolero de Venezuela”. El Tesoro lo removió de su lista de sanciones el año pasado.

El mes pasado, D'Agostino fue detenido, según reportaron medios, por una orden de captura que emitió Venezuela donde lo acusan de blanqueo de capitales y asociación ilícita.

D'Agostino fue arrestado cuando intentaba cruzar la frontera entre Italia y Francia. Fue puesto en libertad después de que jueces italianos dictaminaron que correría el riesgo de sufrir un trato inhumano o degradante si era encarcelado en Venezuela.

Fact-checking was provided by the OCCRP Fact-Checking Desk.