Trafigura compró oro venezolano en un acuerdo "histórico" con EEUU en marzo. Todavía está en un depósito.

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Expertos dicen que la falta de control en zonas mineras de Venezuela dificulta cumplir con estándares de importación estadounidenses. Trafigura, comercializadora internacional de materias primas, le dijo a OCCRP que el oro venezolano que compró en marzo cuando se levantaron las restricciones sigue guardado en una bodega.

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Reported by

Laura Weffer
OCCRP
29 de septiembre de 2026

Seis meses después de que el gobierno de Estados Unidos anunció que comenzaría a importar oro de Venezuela, tras años de sanciones que impedían ese comercio, el primer gran lote de oro de ese acuerdo sigue en un depósito, según confirmó OCCRP.

El oro está en manos de Trafigura, una de las grandes comercializadoras globales de materias primas. En marzo, esta se convirtió en la primera empresa internacional en aprovechar la flexibilización de las restricciones estadounidenses para comprar oro venezolano, en lo que la Casa Blanca calificó como un acuerdo "histórico".

"Todo el oro que Trafigura ha comprado en Venezuela hasta la fecha está actualmente almacenado, bajo control de Trafigura", declaró un vocero de Trafigura a OCCRP a principios de septiembre.

La empresa declinó explicar por qué no ha vendido todavía el oro en Estados Unidos. Pero expertos dijeron que el retraso podría estar relacionado con problemas en la cadena de suministro. El oro venezolano se extrae de una región sin control estatal y violenta, y puede ser difícil cumplir con los requisitos estadounidenses para demostrar que fue producido de forma ética.

En enero Estados Unidos capturó al líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores y luego los trasladó a Nueva York para ser juzgados.

Poco tiempo después Doug Burgum, secretario del Interior de Estados Unidos, encabezó una delegación que viajó a Caracas. Después de reunirse con la presidenta interina Delcy Rodríguez el 4 y 5 de marzo, anunció un acuerdo para que Trafigura comprara hasta una tonelada métrica de oro doré venezolano (oro semi-refinado) que luego sería transportado a Estados Unidos para ser refinado y vendido.

Como parte del acuerdo, Trafigura se comprometió a comprar oro únicamente a la empresa estatal Minerven. Trafigura le dijo a OCCRP en marzo que estaba trabajando "para implementar un programa de abastecimiento responsable".

"Una firma auditora independiente y proveedor de aseguramiento aprobado por la London Bullion Market Association (LBMA) visitó y evaluó los principales sitios de Minerven de los que nos abastecemos bajo nuestro contrato”, indicó un portavoz de la empresa el 20 de septiembre. 

“Hasta la fecha, no se han identificado violaciones de derechos humanos, financiamiento de conflictos, tributación ilegal, extorsión, ni la participación de actores ilegales en los sitios evaluados", añadió el portavoz en un correo electrónico. 

El oro venezolano había estado vedado para compradores estadounidenses durante siete años. En 2019, el Departamento del Tesoro del primer gobierno de Donald Trump sancionó a Minerven por un esquema en el que compraba oro a pequeños mineros a precios por debajo del mercado, pagando en bolívares casi sin valor.

Estados Unidos también acusó al régimen de Maduro de permitir que bandas criminales locales ejercieran control de facto sobre el sector aurífero, lo que provocó una destrucción ambiental generalizada y graves violaciones de derechos humanos.

En el segundo mandato del presidente estadounidense, su administración desmontó esa prohibición a lo que funcionarios llamaron "velocidad Trump". En el lapso de una sola semana en marzo, se cerró el acuerdo con Trafigura, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro emitió una nueva licencia que autorizaba algunas compras de oro a Venezuela.

Además, Venezuela reestructuró Minerven y la fusionó con la Corporación Venezolana de Minería, una empresa minera estatal más grande. El gobierno también introdujo una nueva ley para atraer de vuelta a inversionistas extranjeros recelosos, mediante una ofensiva contra la minería ilegal y otras medidas para "limpiar" el sector.

Pero Estados Unidos también había dicho que el oro importado desde Venezuela debía "cumplir con los estándares de la ley estadounidense" y la nueva licencia que flexibiliza las sanciones al oro venezolano exige a los importadores presentar "documentación que demuestre planes de debida diligencia en la cadena de suministro para determinar la cadena de custodia del oro".

David Soud, experto en flujos ilícitos de oro y jefe de investigación de la firma de consultoría estratégica I.R. Consilium, le dijo a OCCRP que esto no es fácil en la práctica.

"Tienes que obtener el oro de una mina que puedas acordonar por completo... de manera que veas salir tu oro de la tierra y lo veas pasar por esa planta de procesamiento", indicó a OCCRP.

"Tienes que tener ojos sobre él hasta el punto de exportación. Tienes que tener visibilidad sobre él en todo el camino", añadió Soud.

Esto es muy difícil en el arco minero del Orinoco, ubicado en el sur de Venezuela, en un área selvática donde se extrae buena parte del oro del país. Desde hace casi dos décadas, la zona ha sido prácticamente ingobernable, dominada por grupos criminales locales conocidos como "sindicatos" que controlan la mayoría de las minas y que obligan a los pequeños mineros a pagar cuotas a cambio de permitirles trabajar.

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos también ha documentado abusos graves en la región, incluyendo trata de personas y explotación sexual, mientras que organizaciones ambientalistas han señalado que la falta de control sobre la extracción de oro ha provocado una destrucción ambiental generalizada.

Aunque la realidad política en Venezuela ha cambiado este año, la situación en el terreno no, según informes recientes de monitoreo de campo de SOS Orinoco, una organización ambientalista local que trabaja en la zona. Un informe, que cubre un período de cuatro meses entre abril y agosto, reveló que la región sigue dominada por sindicatos criminales, pese a los esfuerzos del gobierno por eliminarlos. También detectó daño ecológico continuo por la minería de oro.

“Los GAO (Grupos Armados Organizados) siguen siendo los actores operativos fundamentales de todas las dinámicas sociales y económicas al Sur de Venezuela”, concluyó el informe. No encontró "evidencia sobre el terreno" de que actores legítimos hubieran entrado al sector minero aurífero como resultado de la nueva licencia estadounidense.

"Nada ha cambiado en el sur del Orinoco desde el 3 de enero", dijo Cristina Vollmer, directora ejecutiva y cofundadora de SOS Orinoco. "Si acaso, la situación ha empeorado".

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos se negó a comentar específicamente sobre los fondos derivados de las exportaciones de oro venezolano. Un funcionario del gobierno estadounidense dijo que, en general, hay "monitoreo de cumplimiento" para los ingresos de productos exportados por el Estado venezolano a Estados Unidos.

"Al resguardar los ingresos venezolanos, el gobierno de Estados Unidos, como custodio, ha estado trabajando con el gobierno de Rodríguez desde enero para desembolsar rápidamente fondos destinados a gastos oficiales del gobierno, incluyendo la nómina de empleados públicos, y para garantizar liquidez en el sistema venezolano", dijo el funcionario.

NOTA: Esta nota se actualizó con un comentario de Trafigura.